Editorial

A la espera de la decisión del Tribunal de Atlanta

Dentro de los diferentes aspectos que sucedieron esta semana, sin duda alguna el más relevante fue el correspondiente a la decisión de la Corte Suprema de Justicia en lo tocante a la Ley SB 1070 de Arizona.

Esperado por todos, el fallo, aunque satisfizo en gran parte a los inmigrantes, la verdad es que también dejó dudas en muchos, temor e incertidumbre sobre lo que pudiera suceder en Alabama. Nuevamente el miedo hizo su aparición en la mente de cada uno de los inmigrantes, mostrándoles el peor de los escenarios.

Aunque el fallo de la Corte Suprema de Justicia fue sobre la ley de Arizona, seguramente tendrá implicaciones sobre el manejo migratorio en nuestro estado. Con respecto a esto, aquí hay un punto importante a dilucidar: debemos recordar que es el Tribunal de Atlanta al que le compete ahora fallar sobre la HB 56, la ley que fue aprobada en Alabama, ley que posteriormente fue modificada en alguna de sus partes por la HB 658.

Si bien es cierto que la de Alabama es más fuerte que la de Arizona en varios aspectos, también es cierto que muchas de sus secciones van a quedar sin validez, al ratificar la Corte el protagonismo del gobierno federal en materia migratoria sobre los estados. Como quien dice, “donde manda capitán, no manda marinero” y los estados no pueden legislar en materia migratoria, usurpando las funciones del gobierno federal.

El argumento de Arizona basado en que “como el gobierno federal no actúa, entonces nosotros vamos a tomar la ley en nuestras manos”, no es válido y la Corte ratificó que el Gobierno Federal está por encima del estado y, en consecuencia, todo lo dictado en materia migratoria por Alabama, queda sin piso y sin soporte jurídico.

Se habla de que el apartado 2B de la ley de Arizona, denominado “Show me your papers”, pudiera causar mucho daño a los inmigrantes. Sin embargo, debemos aprender que en materia de leyes las cosas no ocurren con la rapidez que pensamos. Todo toma su tiempo y muchas veces las cosas no llegan jamás a ejecutarse, y como digo siempre: “¿de qué vale entonces adelantarnos a los hechos?”. Por ejemplo: para que se pueda empezar a aplicar este apartado 2B, que ha causado tanto revuelo, puede que tarde entre 1 y siete meses en pasar de la Corte Suprema de Justicia a la Corte de distrito para que retome el expediente. Pero hay que tener en cuenta que la SB 1070 seguramente va a regresar a la Corte Suprema de Justicia, donde están pendientes otras demandas que exigen una revisión del articulo 2B respecto al perfil racial, por lo que esta disposición legal de “muéstreme sus papeles” no entraría en vigor. Incluso puede que nunca se aplique.

Tengamos en cuenta que esta provisión no se aprobó. La Suprema Corte de Justicia dejó en claro que se puede desechar, dependiendo de cómo se aplique. “La Corte simplemente determinó que no tenía la suficiente información para saber cómo funcionaba la ley en la práctica, especialmente cuando la ley explícitamente ordena a la policía a no discriminar”. Además, este artículo que tanto temen los inmigrantes, no se puede ejecutar, ya que existe una demanda de la corte de distrito y otras dos demandas pendientes. Como dije anteriormente, es posible que nunca se ejecute.

¿Entonces por qué nos armamos un lío en la cabeza con algo que quizás nunca pueda ocurrir?
Además, tengamos en cuenta que en referencia a la HB 56, después del fallo de la Corte Suprema, queda ahora en manos del Tribunal de Apelaciones del 11º Distrito en Atlanta decidir si Alabama puede comenzar a aplicar las cláusulas de la ley que fueron suspendidas. La HB56 tiene una cláusula similar a la sección 2B de la SB1070 en Arizona, en la que se le da autoridad a la policía para investigar el estatus migratorio de detenidos, si se cree que han cometido crímenes federales o estatales y no pueden proveer una forma de identificación. Esto se encuentra en el Tribunal de Apelaciones, esperando veredicto.

En marzo pasado, este tribunal escuchó argumentos en la demanda en contra de varios estatutos de la ley antiinmigrante que entabló la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) en conjunto con otras organizaciones pro-inmigrantes. El panel de tres jueces anunció al inicio de aquella audiencia que esperaría a que la Corte Suprema emitiera su fallo sobre la ‘Ley Arizona’ para dar una decisión en el caso de la HB87 de Georgia y la HB56 de Alabama.

El tiempo ha pasado y puede ocurrir que el tribunal falle a favor de la razón y la justicia y no le dé vía libre a la sección que le da autoridad a la policía de investigar el estatus migratorio de detenidos si se cree que han cometido crímenes federales o estatales y no pueden proveer una forma de identificación.

Todo puede ocurrir. Personalmente, creo que los escenarios en Arizona son muy diferentes a los de Alabama. Nuestro estado no tiene frontera con otro país, que es lo que impulsó a Arizona a promulgar la SB 1070, que como vimos fue declarada inconstitucional en 3 de sus 4 secciones por la Corte Suprema y es muy posible que el artículo discriminatorio que quedó a la espera de nuevas revisiones por parte de la Corte Suprema de Justicia, sea rechazado por el Tribunal de una vez por todas y quede sin efecto.

Por lo tanto, yo los invito a que continuemos llevando nuestra vida normalmente, sin sobresaltos y cumpliendo siempre con la ley, ¿para qué angustiarnos por algo que no sabemos si va a ocurrir? A la vista de los hechos ocurridos, por el contrario, creo que nos esperan días mejores a la gran comunidad inmigrante. Trabajemos duro como es nuestra costumbre y sigamos adelante sin hacer caso a chismes y comentarios sin fundamento.

El Director
Jairo Vargas
Latino News, LLC

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