La nación

Arresto domiciliario para el exjefe de campaña de Trump, acusado de «conspiración» y 11 cargos más

El exdirector de campaña del presidente estadounidense Donald Trump, Paul Manafort, sale de su casa en un vehículo en Alejandría (Estados Unidos).

30 de octubre de 2017 – EFE.

Una jueza de Estados Unidos ordenó hoy la reclusión en régimen de arresto domiciliario para Paul Manafort, exjefe de campaña del actual presidente, Donald Trump, a quien se le fijará unafianza de diez millones de dólares si infringe las condiciones de su reclusión.

La magistrada retiró el pasaporte a Manafort, una de las figuras centrales en la investigación por la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016, y determinó que el acusado solo podrá salir de su vivienda para comparecer ante la corte, reunirse con su abogado y acudir a citas médicas o a actividades religiosas.

Rick Gates, exsocio de Manafort, también tendrá que permanecer bajo arresto domiciliario y, si infringe las condiciones de detención, deberá depositar una fianza de cinco millones de dólares, según fijó la jueza Deborah A. Robinson durante una audiencia en la Corte del Distrito de Columbia.

Paul Manafort, ex jefe de campaña del ahora presidente, Donald Trump, y su exsocio Rick Gates se enfrentan al cargo de «conspiración contra Estados Unidos», entre otros, en la investigación de la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016, según el escrito de acusación divulgado hoy. Los 12 cargos contra ambos, quienes se entregaron hoy al Buró Federal de Investigaciones (FBI), fueron aprobados por un gran jurado federal el pasado viernes dentro de la investigación encabezada por el fiscal especial Robert Mueller sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones del año pasado en EEUU y los posibles contactos entre Moscú y el equipo de Trump.

El diario The New York Times fue el primero en informar de la orden de arresto contra Manafort y su antiguo socio comercial Rick Gates.

A primera hora del día se vio a Manafort abandonar su casa a las afueras de Washington y poco después las cámaras captaban su llegada a la sede del Buró Federal de Investigaciones (FBI).

El pasado viernes se conoció la aprobación, por parte de un gran jurado en Washington, de los primeros cargos dentro de la investigación encabezada por el fiscal especial Robert Mueller sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones del año pasado en EEUU y los posibles contactos entre Moscú y la campaña de Trump.

Desde entonces había ido creciendo la expectación sobre quiénes serían los afectados por esos primeros cargos, que marcan un punto de inflexión en la investigación de Mueller, fiscal especial del caso desde mayo pasado.

De acuerdo con The Wall Street Journal, Manafort comparecerá hoy ante una corte federal de Washington y entre los cargos que se le imputan está el de fraude fiscal.

El antiguo jefe de campaña de Trump estaba desde hace tiempo en la mira de las autoridades y el pasado julio el FBI efectuó una redada en su casa.

Antes de dirigir la campaña electoral de Trump durante unos meses, Manafort trabajó para un multimillonario con el fin de beneficiar al Gobierno del presidente ruso, Vladímir Putin, y también hizo negocios irregulares con prorrusos en Ucrania.

Durante todo el fin de semana, Trump ha vuelto a tachar en Twitter de «caza de brujas» la investigación de Mueller sobre sus supuestos lazos con Rusia y pidió que se «haga algo» contra las irregularidades que, según él, ha cometido su rival demócrata en las elecciones de 2016, Hillary Clinton.

La investigación de Mueller también cubre las finanzas y negocios familiares del presidente y busca determinar si Trump incurrió en obstrucción de la justicia cuando despidió en mayo al entonces director del FBI, James Comey, quien lideraba el caso de la trama rusa.

Desde hace tiempo, pero con especial fuerza esta última semana, Trump ha promovido la idea de que fue Clinton quien incurrió en irregularidades, algunas de ellas relacionadas con Rusia.

En esa campaña le ha ayudado la revelación de que el Partido Demócrata y la campaña de Clinton financiaron el año pasado una investigación privada para encontrar información que relacionara a Trump con Rusia, lo que resultó en un dossier lleno de sórdidos detalles no corroborados sobre el ahora presidente.

Por su parte, Trump aseguró hoy que los cargos presentados por “conspiración contra Estados Unidos” contra quien fuera su jefe de campaña Paul Manafort se refieren “a años atrás”, y rechazó de nuevo que haya “ninguna conspiración” con Rusia. “Perdón, pero esto fue años atrás, antes de que Paul Manafort fuese parte de la campaña de Trump”, afirmó el mandatario en su cuenta de la red social Twitter, al reaccionar a los cargos interpuestos contra su antiguo jefe de campaña y su antiguo socio Rick Gates.

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