Mundo

Australia avanza en su largo camino para reconocer a los aborígenes

Sídney (Australia) – EFE.

Australia celebrará un referéndum en 2017 para reconocer a los aborígenes en su Carta Magna, un paso importante hacia la reconciliación tras siglos de discriminación contra los primeros habitantes del país. Informa Rocío Otoya/Efe.

Así lo anunció esta semana el primer ministro australiano, Tony Abbott, quien recordó que el plebiscito coincidirá con el 50 aniversario del referendo que permitió al Estado australiano legislar para los indígenas del país, así como la inclusión de esta población minoritaria en el censo nacional.

“Confío en que es el momento adecuado. Creo que la buena voluntad abunda y creo que somos lo suficientemente buenos, maduros y valientes para hacerlo, pero tenemos que hacerlo bien”, aseguró Abbott al convocar a los cabildos públicos este año para debatir la iniciativa.

Aborígenes australianos Archivo

Aborígenes australianos
Archivo

La subdirectora ejecutiva de Reconciliation Australia, Karen Mundine, dijo a Efe que “más que un cambio en el preámbulo (de la Carta Magna) se trata de construir las bases del cambio a favor del reconocimiento de los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres (noreste australiano)”.

Mundine destacó que además este próximo referendo supone “una oportunidad real para remover cláusulas discriminatorias que existen en la Carta Magna, así como también nos permitirá reajustar las relaciones de cara al futuro”.

Como parte de los cabildos públicos que se celebrarán en los próximos meses previos al referendo se debatirán asuntos como el deseo de ciertos sectores para que se de voz a los “ancianos” indígenas en el Parlamento o un modelo similar al neozelandés que desde 1867 destina cuatro escaños para los maoríes.

El momento para que progrese esta iniciativa parece ser el adecuado porque el 85 % de la población apoya el reconocimiento de los aborígenes como los primeros habitantes del país, con lo que se deja atrás el principio de “Terra nulis” (tierra de nadie).

Tras la llegada de los británicos en 1770, los colonizadores intentaron asimilar a indígenas australianos pero después se registraron conflictos por los territorios que ellos ocupaban por unos 40.000 años, lo que derivó en muchos casos en matanzas e incluso cacerías de estos pobladores

Los convictos que colonizaron Australia recibieron tierras “y dependió de ellos individualmente, de acuerdo a su grado de cercanía, el acercamiento con los pueblos aborígenes. No hubo de parte del gobierno australiano o poderes coloniales la disposición a ello”, explicó a Efe el exacadémico de origen chileno Gustavo Martín.

“A diferencia de Latinoamérica, en donde los pueblos nativos fueron sometidos y después participaron en las estructuras coloniales”, en Australia “nunca se consideró a los aborígenes como parte de un proceso de colonización integrado”, acotó Martín, autor de documentos como “El lenguaje de los primeros australianos”.

Durante los años de la colonización y en la época de la Australia moderna, los aborígenes fueron discriminados, e incluso durante décadas y en pleno siglo XX sus hijos les fueron arrebatados para ser cuidados por familias o instituciones de blancos en lo que se denominó “la generación robada”.

En su largo camino hacia la reconciliación de Australia, un país que está entre los más desarrollados del mundo pero en el que aún persiste la marginación de los indígenas, se marcan algunas fechas claves para los indígenas, como el año 1962 cuando obtienen el derecho al voto.

Además del referendo de 1967, en 1992 se da un fallo judicial histórico para reconocer el derecho consuetudinario de los indígenas sobre la tierra y en 2008 el Gobierno les pide perdón a la “Generación robada”.

Actualmente los indígenas, que representan el 3 % de la población de más de 22 millones, viven en su mayoría sumidos en la pobreza, en zonas remotas o pobres, y con unos ingresos por hogar que apenas alcanzan el 62 % de la media nacional.

Su expectativa de vida es 20 años menor que la del resto de australianos debido principalmente a enfermedades crónicas o transmisibles, a que son más susceptibles de ser víctimas de la violencia, del abuso del alcohol o de abusos sexuales.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

To Top
Translate »