Salud

Crean una pastilla que capta imágenes 3D del esófago

Permitirá diagnosticar precozmente el síndrome de Barret, en solo seis minutos y sin necesidad de sedación

Agencias

capsula-sensorInvestigadores del Centro Wellman de Fotomedicina del Massachusetts General Hospital (MGH) de Estados Unidos han desarrollado un sistema de imagen que, contenido en una cápsula del tamaño de una pastilla multivitamínica, crea imágenes detalladas y microscópicas de la pared esofágica.

El sistema presenta diversas ventajas con respecto a la endoscopia tradicional – técnica diagnóstica que consiste en la introducción de una cámara o lente dentro de un tubo o endoscopio en el organismo- por diversas razones.

“Esta tecnología resultará muy útil para la detección del esófago de Barrett, dado que no requiere sedación del paciente, de un entorno o equipo especializados ni de un médico preparado para hacer endoscopias”, afirma Gary Tearney, del Departamento de Patología del MGH y autor de un artículo sobre el sistema aparecido en la revista Nature Medicine. Sus declaraciones han aparecido recogidas por Eurekalert, informa Tendencias 21.

El término ‘esófago de Barrett’, también llamado síndrome de Barrett, hace referencia a un cambio anómalo en las células de la porción terminal del esófago, resultado de lesiones a su vez derivadas de la mucosa esofágica al ácido estomacal (trastorno conocido como reflujo gastroesofágico).

Este síndrome se considera pre-maligno por estar asociado a un cierto riesgo de cáncer del esófago, aunque los enfermos bajo control y sometidos a tratamiento pueden minimizar dicho riesgo.

En qué consiste

El dispositivo desarrollado por Tearney y sus colaboradores consiste en una cápsula con tecnología de imagenología óptica de frecuencia de dominio (OFDI) incorporada, que suministra vistas microscópicas tridimensionales (3D), de segmentos significativos del esófago.

Para ello, un veloz láser rotatorio emite un haz cercano a la luz infrarroja, mientras una serie de sensores registran la luz devuelta desde la mucosa esofágica, cuando esta la refleja.

La cápsula está unida a una especie de cordel que la conecta a una consola de formación de imágenes y que permite a los médicos controlar el dispositivo. Una vez ingerida por el paciente, la cápsula se va hundiendo en el esófago gracias a la normal contracción de los músculos que lo conforman. Las imágenes OFDI son tomadas durante todo el tránsito descendente y ascendente de la ‘pastilla’ por el esófago.

Los investigadores han probado ya este sistema con 13 voluntarios no sedados, seis de ellos con síndrome de Barret ya diagnosticado, y otros siete sanos. Gracias a la nueva tecnología, pudieron tomar imágenes de todo el esófago en cuestión de minutos, siguiendo cuatro pasos: dos de ellos descendentes y otros dos ascendentes.

El procedimiento pudo completarse en total en unos seis minutos. Muy poco tiempo, si se compara con los 90 minutos que requiere una edoscopia tradicional.

Resultados obtenidos

Las detalladas imágenes microscópicas tomadas gracias a esta nueva tecnología revelaron estructuras bajo la superficie de las paredes esofágicas, no fácilmente detectables con endoscopia.

Asimismo, cambios celulares relativos al esófago de Barrett fueron distinguidos con claridad. Por otra parte, los voluntarios que ya padecían el síndrome de Barret sometidos a esta prueba afirmaron que preferían este procedimiento a la endoscopia corriente.

Además, “las imágenes producidas son de las mejores imágenes del esófago que yo haya visto”, afirma Tearney. “Al principio nos preocupaba que hubiésemos perdido gran cantidad de datos debido a las reducidas dimensiones de la cápsula, pero nos sorprendimos al descubrir que, una vez tragada la píldora esta era firmemente apresada por el esófago, lo que permitió la producción de imágenes microscópicas de la pared esofágica completa.

Otros métodos que hemos probado pueden comprimir el revestimiento del esófago, lo que hace difícil obtener información precisa e imágenes tridimensionales. El dispositivo de cápsula, por el contrario, proporciona información de diagnóstico adicional clave, lo que posibilita que veamos la estructura de la superficie con mayor detalle”, concluye el investigador.

Entre las recomendaciones actuales para el diagnóstico del esófago de Barrett, poco común en las mujeres, está realizar una endoscopia a individuos que padezcan acidez crónica o frecuente y otros síntomas de reflujo gastroesofágico.

Norman Nishioka, coautor de la investigación, señala que un dispositivo como este con “un coste y un riesgo bajos podría ser utilizado para examinar a grupos más amplios de pacientes, con la esperanza de que un seguimiento en estos casos sirva para prevenir el cáncer de esófago o posibilite su diagnóstico precoz, cuando esta enfermedad es aún curable. Pero se precisan aún más análisis para saber si esta esperanza puede cumplirse”.

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