Editorial

Cuatro años más, gracias al voto latino

Los latinos nuevamente le dieron el respaldo a Barack Obama por cuatro años más de presidencia y esto lo debemos resaltar porque en varios de los estados clave y donde el margen de votación entre Romney y Obama era muy pequeño, indudablemente el peso del voto hispano marcó la diferencia. Y así lo reconoció privadamente Romney cuando dijo en una charla al final de su campaña, que tenía problemas con el voto hispano y que si no lograba revertir esto, iba a tener dificultades y la Casa Blanca se podía complicar.

Hoy, los dos partidos tienen que aceptar la importancia de los hispanos y deben voltear a mirar nuestra comunidad no como la cenicienta del cuento sino como el factor decisivo en las elecciones, reconocer nuestra importancia. Porque los latinos unidos podemos decidir quién nos va a gobernar, eso quedó claro para ambos contendientes: Para Obama, porque gracias a los hispanos, gobernará otros 4 años como presidente del país y para Romney, porque comprendió tarde su más grande error: dejar de lado a los hispanos y pensar que sólo con el voto anglosajón podría alcanzar la Casa Blanca.

Bueno, ya la votación para este nuevo periodo es historia y lo importante es lo que viene ahora. La situación económica del país agobiada por un desempleo que ha disminuido muy lentamente, son temas prioritarios. La situación no es nada fácil y su carácter de problema mundial la hace aún más. Durante el discurso de victoria del presidente Obama, se tocaron puntos muy importantes que según sus palabras quedaron pendientes por resolver y entre ellos, la inmigración fue uno de ellos, según su discurso de este miércoles, luego de su victoria ante Romney. Obama prometió trabajar con los líderes demócratas y republicanos para reducir el déficit federal de la nación, reformar el código tributario, trabajar sobre la inmigración y reducir la dependencia del país del petróleo extranjero.

“El reconocimiento de que tenemos esperanzas y sueños en común no terminará con el punto muerto ni resolverá todos nuestros problemas o será un sustituto del meticuloso trabajo de construir consenso”.

El Gobierno demócrata y los legisladores ahora tienen menos de dos meses para acordar recortes masivos de presupuesto y alzas de impuestos que entrarán en vigor a fin de año, algo conocido como abismo fiscal. La deuda nacional supera ya los 16 billones de dólares, algo más de lo que genera la economía en un año. Se estima en 1,13 billones de dólares el déficit del último año fiscal. Y esto es algo a lo que se debe buscar la manera de frenar y disminuir ya.

Con la recuperación económica en juego, Obama y sus socios demócratas se verán forzados a dejar de lado los enfrentamientos partidarios y trabajar con los republicanos para encontrar una manera de evitar las medidas de austeridad.

Como ya se anticipaba, los republicanos mantuvieron su mayoría en la Cámara de Representantes y los demócratas siguieron en control del Senado. En este escenario y por el bien del país, es donde los partidos deben dejar de lado sus diferencias políticas para formular mecanismos que ayuden al país a salir de esta peligrosísima situación. Obama lo sabe muy bien y quiero creer que todos los congresistas están de acuerdo con que si no se trabaja en conjunto, dejando de lado sus ambiciones políticas, el país puede entrar en nueva recesión de consecuencias impredecibles. “Espero encontrarme y trabajar con los líderes de los dos partidos para afrontar los desafíos que solamente podemos resolver juntos”, señaló Obama durante su discurso el miércoles.
El Gobierno de Obama tiene ahora una segunda oportunidad para implementar planes para crear trabajo y reducir la deuda federal, temas que los votantes calificaron de prioritarios.

Para ello, en una clara manifestación de su deseo de unir fuerzas con el partido republicano, Obama también señaló que hablaría con Romney sobre “dónde podemos trabajar juntos para que el país avance”.

El aspecto migratorio ve una luz en el horizonte y es que ahora con un presidente sin la presión política de perder una próxima elección, Obama puede forzar por una reforma migratoria, además porque es algo que se quedó en el tintero durante esta su primera presidencia que está a punto de terminar. Siempre consideró él que fue su gran error no haberla luchado con más fortaleza por una reforma migratoria y eso abre una esperanza en el corazón de todos los inmigrantes. La reelección de Obama como presidente, trae un alivio para los jóvenes que se acogieron a la Acción Diferida y que no veían muy claro su futuro si Romney ganaba la contienda por la Casa Blanca, pues él ya había mencionado que no prorrogaría la Acción diferida una vez que se venciera su tiempo.

Hoy las cosas son muy distintas para estos jóvenes que cumplen con los requisitos y abre, ¿por qué no? una esperanza con el tiempo de una vía para la residencia permanente.

El futuro se ve muy prometedor para todos, como lo mencionó en su discurso, pero es algo por lo que debemos trabajar unidos con el presidente, porque nosotros no lo elegimos para que él lo hiciera, el cambio lo debemos hacer todos.

Cada uno de nosotros debemos poner de nuestra parte, trabajando con esmero y comportándonos bien, no infringiendo la ley, siendo solidarios con nuestros vecinos y educándonos, para ser cada vez mejores en nuestro campo laboral.

El Director
Jairo Vargas
Latino News, LLC

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