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El Estado Islámico asume la autoría del atentado suicida de Ansbach

Berlín – EFE.

La agencia de noticias Amaq, vinculada al grupo yihadista Estado Islámico (EI), aseguró hoy que el joven suicida que ayer detonó un artefacto explosivo en la localidad de Ansbach, en el sur de Alemania, actuó a petición de la organización.

La policía alemana y los servicios funerarios, junto al lugar en que un refugiado sirio se inmoló la pasada madrugada. Reuters

La policía alemana y los servicios funerarios, junto al lugar en que un refugiado sirio se inmoló la pasada madrugada.
Reuters

“El autor de la operación de martirio en Ansbach es uno de los soldados del EI”, señala la agencia, que añade que llevó a cabo esta operación “en respuesta a los llamamientos (del EI) a atacar a los países de la coalición (internacional) que lucha contra el EI” en Irak y en Siria.

La agencia emitió un breve comunicado en las redes sociales en el que cita a una fuente de seguridad anónima y no ofrece más detalles sobre el joven.

Previamente se había dado a conocer que el responsable de la explosión había grabado en su teléfono móvil un vídeo en el que amenazaba con un atentado en nombre del Islam, informó hoy el ministro de Interior del estado federado de Baviera, Joachim Hermann.

“En el móvil del hombre se encontró un vídeo con una amenaza en árabe en la que, según una traducción provisional, anuncia un atentado contra Alemania en nombre del Islam”, dijo Hermann en conferencia de prensa.

Además, se declara seguidor de Abu Bakr al-Baghdadi, el líder de la organización terrorista Estado Islámico (EI), grupo al que jura lealtad. En cualquier caso no existen indicios que confirmen la implicación de algún grupo internacional en este atentado.

Según Hermann, el hombre decía que se trataba de una venganza contra Alemania por interponerse en el camino del Islam y por la muerte de musulmanes.

Casi simultáneamente, en una comparecencia en Berlín, el ministro federal del Interior, Thomas de Maiziére, había dicho que no se podía descartar ni que hubiera una motivación terrorista ni que el acto hubiese estado suscitado por la inestabilidad psíquica del hombre.

El hombre, un sirio de 27 años a quien se le había negado una solicitud de asilo y debía ser deportado a Bulgaria, hizo explosionar una bomba casera que hirió a 15 personas.

Además, había intentado suicidarse dos veces y había estado en tratamiento psiquiátrico.

Paralelamente, la policía alemana ha hallado diversos materiales susceptibles de ser utilizados para fabricar bombas en la habitación que ocupaba en un albergue de Ansbach.

En rueda prensa para presentar los últimos detalles de la investigación, la Policía explicó que encontraron, entre otros materiales, un bidón de gasolina, ácido clorhídrico, pilas, alambres y guijarros, además de un ordenador portátil con imágenes de violencia relacionadas con el grupo terroristaEstado Islámico.

El ministro de Interior de Baviera, Joachim Herrmann, explicó en rueda de prensa que el hecho de intentar matar a más personas en la detonación, en lascercanías de un festival de música al aire libre, apunta en esa dirección. Los investigadores se centran en el entorno y los contactos del hombre, que tenía antecedentes policiales; según Herrmann, tampoco se puede descartar que su intención fuera suicidarse. Lo había intentado en dos ocasiones previas y había pasado por un hospital psiquiátrico.

Según la policía, el hombre intentó entrar al festival de música que se celebraba en el centro de la ciudad con asistencia de 2.500 personas, pero no se le dejó pasar porque no tenía entrada.

Se está investigando un teléfono móvil que llevaba y también la composición del artefacto explosivo, que contenía piezas de metal.

El refugiadfo tenía una orden de expulsión a Bulgaria, pero no había sido ejecutada.Según explicó en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Interior, Tobias Platte, se está investigando por qué no se le había expulsado del país, procedimiento del que son responsables los estados federados. El hombre llegó a Alemania hace dos años y presentó una solicitud de asilo, que fue denegada hace un año; desde entonces vivía en un albergue de Ansbach. Platte explicó que los ciudadanos sirios a los que se les deniega una petición de asilo “en ningún caso” son expulsados en estos momentos a su país de origen, pero sí pueden ser devueltos a otros países europeos en los que fueron antes registrados.

En el caso del joven sirio sospechoso de haber provocado la explosión de ayer había constancia de su paso por Austria y Bulgaria.

El caso ha reactivado el debate sobre la situación de los refugiados en Alemania, país al que llegaron el año pasado cerca de 1,1 millones de solicitantes de asilo y que en el primer semestre ha recibido ya a 220.000.

Herrmann condenó los “abusos” del derecho al asilo e hizo hincapié en que los refugiados en Alemania deben respetar las leyes y las normas del país.

El político bávaro indicó que el caso será abordado en la reunión que mantendrá este lunes la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) -partido gobernante en ese “Land”-, donde se estudiarán posibles medidas sobre la política de asilo para evitar abusos.

La policía, que ha desplegado a alrededor de 200 agentes en Ansbach, abrió una línea de teléfono para recibir información de posibles testigos y difundió una dirección de correo electrónico para recabar fotos y vídeos del entorno de la explosión.

La explosión de Ansbach se produce en una semana en que Baviera ha sido sacudida por sucesivos actos violentos.

El pasado lunes un refugiado afgano de 17 años atacó con un hacha y un cuchillo a los pasajeros de un tren regional e hirió a cinco personas antes de ser abatido por la policía.

El joven había colgado en internet un vídeo en el que se proclamaba “soldado del califato” y los investigadores asumen que actuó inspirado por la propaganda de Estado Islámico (EI).

El viernes se activó la alarma antiterrorista en la capital del “Land”, Múnich, tras abrir fuego en un centro comercial un joven germano-iraní de 17 años, que mató a nueve personas antes de suicidarse acorralado por la policía.

Al tiroteo no se le atribuye un trasfondo islamista, sino que se considera un acto de locura homicida por parte de un joven que recibía tratamiento por depresión y que estaba obsesionado por otros baños de sangre.

En medio del pánico desatado por estos ataques, un sirio de 21 años mató el domingo con un machete a una mujer en Reutlinge, en el vecino “Land” de Baden Württenberg, un caso que la policía investiga como posible violencia de género.

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