Editorial

El fantasma de Katrina regresa con Isaac

La naturaleza caprichosa trae a la memoria de muchos de los afectados hace 7 años, preciadamente en la misma fecha, con el Katrina, el fantasma de su destrucción y muerte, hoy bajo el nombre bíblico de Isaac. Otro fenómeno ciclónico inunda con fuertes lluvias las áreas que otrora fueron fácil presa del Katrina y que obligó al gobierno federal a invertir más de 14 mil millones de dólares en reparar y mejorar los diques y el sistema de bombeo alrededor de Nueva Orleáns. Hoy vemos la efectividad de esas reparaciones, pues si no se hubiesen hecho o si el trabajo se hubiese realizado con menor perspectiva, hoy estaríamos sufriendo otro Katrina.

Siempre debemos aprender de nuestra historia y aunque muchas lecciones aún no se han escrito en lo que a desastres se refiere, lo importante es que aquellas que nos han causado dolor y sufrimiento, no vuelvan a aparecer en nuestro horizonte. Es una lástima que no nos preocupemos por prepararnos antes de que ocurran los desastres y que deben de acontecer grandes pérdidas, desafortunadamente entre ellas de vidas humanas, para ahí sí tomar correctivos y planificar para evitar que vuelvan a resurgir esos catastróficos hechos que en el caso de Katrina pasó de 1.800 muertos y fueron invertidos en restauraciones y reparaciones alrededor de 81.000 millones de dólares.

Hoy, aunque las inundaciones se han hecho sentir con fuerza debido a la lentitud a la que se desplaza Isaac, en algunas partes 4 metros, también es cierto que los diques han resistido el embate de las olas y los vientos cargados de lluvia. Las bombas han funcionado como se esperaba evacuando cientos de miles de litros por segundo. Una de esas estaciones es de las más grandes del mundo y algunas de ellas pueden mover hasta 567.000 litros por segundo. Para hacer una comparación que sea más fácil de entender, una bomba de esas desocuparía una piscina olímpica cada 4 segundos, la más grande cada 2 segundos. Este es el mejor sistema que el Gran Nueva Orleans ha tenido: minuto a minuto, millones de litros son evacuados por cada bomba.

Por otra parte, los rescates de personas que al no atender el llamado de las autoridades a desalojar, prefirieron terminar en el techo de sus casas a la espera de los servicios de emergencia, se dieron con prontitud; desde luego que los damnificados y quienes todo lo perdieron se contarán por miles, pero esto es algo que no se puede evitar en un 100%. Estas tormentas ciclónicas no tienen manera de detenerse, 72 horas de continua lluvia inundan las áreas mejor preparadas y lo único que muchas veces se puede hacer es esperar a que cese su fuerza. Si, indiscutiblemente los habitantes de New Orleans y su infraestructura se encuentran mejor preparados que hace 7 años, a pesar de los damnificados y de las pérdidas económicas que a medida que transcurran los días se irán conociendo con exactitud.

Pero como dije, estos fenómenos de la naturaleza que con frecuencia cíclica nos recuerdan cada vez que ocurren lo frágiles que somos ante estos embates, nos hacen presentar exámenes sobre lo aprendido con el último desastre. Cada vez tratamos de presentar un mejor examen pero aún continuamos sacando notas bajas, a veces perdemos el test, a pesar de haber estudiado, otras sacamos nota aceptable y muy pocas veces sobresaliente. Así es esto con cada reto que nos presenta la naturaleza.

Aún nos queda mucho por aprender. Recientemente se hizo un llamado para que nos preparáramos para la peor tormenta solar del siglo. Muchos ni entendemos de qué se trata, pero este evento que ocurre con menos regularidad que los huracanas, pudiera causar mucho daño, ¿estamos preparados para un evento de esta naturaleza? O porque nunca ha sucedido en una época en que dependemos de los satélites, el internet y el fluido eléctrico, no sabríamos cómo responder a un evento de esta naturaleza si llegara a ocurrir.

Pues debe existir un alto grado de posibilidades de que ocurra y muy pronto, ya que el Congreso de Estados Unidos hizo un llamamiento a los ciudadanos para que desarrollen un plan de emergencias de cara a estar preparados para “la tormenta solar del siglo”. (www.latino-news.com buscar: tormenta solar del siglo).

Además, en una resolución parlamentaria, actualmente en trámite, se ha pedido a las comunidades locales que se doten de los recursos necesarios para abastecer a la población de un mínimo de energía, alimento y agua. Del mismo modo, la resolución destaca la importancia de una prevención adecuada ante este tipo de fenómenos por parte de las comunidades de vecinos, ya que se necesita coordinación entre los diferentes agentes. El texto también cita los distintos informes previos elaborados por Protección Civil de Estados Unidos (FEMA), en los que se informa sobre la forma de actuar ante estos eventos, así como los informes del regulador eléctrico estadounidense (NERC) y los del Departamento de Seguridad Nacional del Gobierno.

Como podemos ver, ante eventos desconocidos, no sabríamos cómo actuar y sólo, desafortunadamente, después de que pasaran, podríamos aprender una lección que si lo pensamos bien, pudiera regresarnos fácilmente en cuestión de minutos a finales del siglo XVIII.

Bueno, como siempre, es mejor prevenir que tener que lamentar y si el río suena es porque piedras lleva.

El Director
Jairo Vargas
Latino News, LLC

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

To Top
Translate »