Editorial

¿En qué va la HB 56?

La semana pasada, todos tuvimos momentos de optimismo cuando los legisladores que estaban debatiendo las revisiones que el proyecto de ley HB 658 podría hacerle a la ley antinmigrante HB 56, se mostraban dudosos de darle su voto de aprobación. Por un momento se llegó a pensar que los que estaban a favor del proyecto de ley harían lo que les dictaba su corazón: No aprobar un proyecto de ley que causaría más daño que beneficio al estado. Sin embargo, contra la premura del tiempo, se pidió que se votara la HB 658 y pudo más la presión de los grupos a favor del proyecto, que la sensatez de los legisladores que estaban en contra, y sobre el límite de tiempo, fue aprobada.

Nuevamente, y ya en manos del Gobernador para su firma, el optimismo afloró en los corazones de los inmigrantes, y se llegó a pensar que podría ser vetada o al menos modificada en dos de sus partes más controversiales, pues el gobernador había dado claras muestras de su descontento con las secciones correspondientes a la información requerida por las escuelas sobre su estatus de legalidad de los niños(as) que ingresan, y otra que obligaba a publicar cada 4 meses en un medio público los nombres de los inmigrantes ilegales que habían pasado por una corte, condenados o no, algo así como la “Letra Escarlata”. Pero nuevamente las cosas no se dieron y el Gobernador Robert Bentley la firmó tal como estaba, “para no perder todo lo que se había ya hecho”.

A propósito de la “Letra Escarlata”, para quienes no recuerden esta novela de Nathaniel Hawthorne escrita en 1850 en Boston, un brevísimo resumen: en la novela se relata la forma como se castigó a Hester Prynne, una mujer casada que tuvo una hija ilegítima con el Reverendo Arturo Dimmesdale. Habiendo dado a luz recientemente a una niña que no se sabe de quién es hija, sentencian a Hester Prynne a que utilice una “A” roja en su ropa por el resto de su vida. La “A” es por “adúltera” y sirve para segregarla de la sociedad.

La lista que se publicará con los nombres de los inmigrantes en un medio público es algo parecido a esta discriminación de la “Letra Escarlata”, pero aquí el “pecado” no es por adulterio, si no por ser inmigrante ilegal. Ya los alemanes habían hecho algo similar con los judíos en los campos de concentración. Con triángulos amarillos cocidos a su ropa se les discriminaba, pero no se crea que sólo era para ellos las marcas distintivas, también se marcaban a los inmigrantes con triángulos azules, a los homosexuales con triángulos rosados, etc. Así se segregaba a finales de la primera mitad del siglo pasado en los campos de concentración nazi.

Hoy, en pleno siglo XXI, vemos algo similar en una de las prisiones de Arizona, donde se les obliga a usar ropa de color rosado a los inmigrantes allí detenidos. Y ahora en Alabama, de acuerdo a lo que se aprobó por los legisladores y que validó el gobernador, se publicará la “lista negra” de los inmigrantes ilegales que han pasado por una corte. Como podemos ver, no hemos cambiado mucho…

Pero volviendo a nuestro tema principal, porque como dice el dicho: “a lo hecho, pecho”, tenemos que analizar las nuevas leyes y afrontarlas. Es como cuando nos dicen que tenemos diabetes, tensión alta, o algo más terrible, al comienzo pareciera que se nos cerrara el mundo y nos sentimos con el autoestima bajo, nuestra mente nos muestra el peor de los escenarios y nos sentimos ya al borde de la tumba; pero al pasar de los días, aprendemos a convivir con la enfermedad, tomamos nuestras precauciones, aprendemos a manejarla, bien sea con medicinas o los buenos consejos del médico, y al cabo de un tiempo, aunque somos conscientes del mal que tenemos, continuamos viviendo. Quizás con el tiempo nos curemos, quizás no; pero aprendemos a no morirnos antes de tiempo.

Eso nos pasa con las actuales leyes antinmigrantes. Hoy en día gran parte de ellas se encuentran bloqueadas: y es importante que sepamos que: ¡LAS SECCIONES BLOQUEADAS POR LAS CORTES SIGUEN ESTANDO BLOQUEADAS! Éstas son:
– De averiguar el estatus de los niños al inscribirlos en las escuelas.
– De criminalizar la búsqueda de trabajo.
– De criminalizar trabajar como jornalero o emplear trabajadores jornaleros.
– De criminalizar el hospedar o transportar o alquilar apartamentos a personas indocumentadas.
– De hacer inválidos los contratos entre indocumentados y otros partidos.
– De prohibir la inscripción de estudiantes indocumentados en las universidades públicas.
– De prohibir “transacciones de negocios” entre personas indocumentadas y entidades del estado (por ejemplo: placas, permisos de “trailas”).

Incluso muchas de las revisiones a la HB 56 que hizo la HB 658, nos dan MÁS ARMAS para nuestra lucha en la Corte. Por lo tanto; lo más prudente es esperar y seguir nuestra vida, eso sí, cumpliendo con la ley y siendo precavidos. Aún hay mucha tela que cortar en materia migratoria. Aún la Corte Suprema de Justicia tiene que dictar a mediados de Junio su veredicto sobre la SB 1070, que definitivamente va a incidir sobre leyes como la HB 56, la HB 658 y otras que pudieran salir mientras se define. Aún el Tribunal de Atlanta debe fallar sobre la HB 56.

Entonces no nos adelantemos a lo que no sabemos en qué va a terminar. Llevemos todos los papeles que puedan acreditarnos como buenos inmigrantes, su iglesia les puede dar uno, sus empleadores les pueden dar también estas recomendaciones. Las escuelas en donde están aprendiendo inglés, también les pueden dar este tipo de recomendaciones. Si manejan, lleven el seguro actualizado y siempre cumplan con la ley. Sean solidarios con todo aquel que necesite su ayuda, participen en organizaciones sin ánimo de lucro, eso hablará bien de ustedes en caso de cualquier momento amargo que tengan que apurar.

Pero mientras: VIVAN LA VIDA SIN MIEDO Y CONFIANDO EN DIOS.

El Director
Jairo Vargas
Latino News, LLC

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