México

La noche de Todos los Santos en Xochimilco, donde los vivos hablan con sus muertos

Los mexicanos celebran del Día de Muertos cada quien a su manera, algunos entre el llanto, otros entre música e incluso con tragos de tequila.

2 de noviembre de 2016 – México – Univision.

Es una noche densa con un cielo estrellado. Los surcos de los cirios encendidos alumbran de esquina a esquina el panteón de San Gregorio Atlapulco, que desde antes de entrar ya huele a flor de cempasúchil y a gladiolas recién cortadas.

noche-santos-mexicoEntre tumba y tumba los habitantes de este ‘pueblo originario’ de la delegación Xochimilco, en la periferia de la Ciudad de México, esperan la llegada de sus difuntos con música, comida, tequila, golpes de alegría y bajadas de nostalgia, como parte de la celebración del Día de Muertos.

Verónica Ballesteros Cuadrilla está frente a la cripta donde se encuentran los restos de su hijo Ángel, quien fue asesinado hace cinco meses mientras era secuestrado.

A pesar de los esfuerzos para mantener los ánimos para la ofrenda de esta noche que incluye un festín gastronómico, la señora comenta que no hay día en que no lamente la muerte de su “niño”, quien tenía 19 años.

“Todos los días, desde que se fue, le rezamos el Salmo 92 y le cantamos esa canción que dice: ‘Descansa mi amor, descansa mi bien, descansa campeón, que todo está bien'”, relata la señora mientras le dedica la canción a su ángel.

Un señor toma el micrófono y grita que respeten a los muertos, que “no se vale que esta noche hagan groserías”. Todo el mundo en el ‘campo santo’ se detiene y lo mira con atención.

“En la tumba de mi papá encontré una sábana blanca con una Santa Muerte y una veladora negra. Pido respeto a los difuntos”, dice el señor quien se tambalea por su estado de ebriedad. Se escuchan carcajadas, luego las personas regresan a lo suyo.

Minutos antes una pareja de jóvenes se besaba en medio de las tumbas a las que no les pusieron ni flores, ni cirios y tenían un citatorio por parte del gobierno que decía que eran criptas olvidadas. Por eso aquellosmuchahos aprovecharon la poca luz y el abandono del lugar para acariciarse.

A las 3:00 de la mañana el alcohol y el tabaco siguen corriendo entre los vivos. Algunos dicen que es para aguantar el frío, otros aseguran que es para festejar.

Hay quienes ya en la fiesta de Día de muertos cantan las canciones que a sus amigos o familiares les gustaban.

“La vida es prestada y hay que disfrutarla como más te guste y te pegue la gana porque la huesuda no tiene respeto, se lleva de todo, agarra parejo”, entona un grupo de jóvenes quienes contrataron una banda sinaloense.

En México estos escenarios, con sus contradicciones y rarezas, son un reflejo de la sociedad que le rinde culto a la muerte y a la noche de Todos los Santos, que inicia los primeros minutos del 2 de noviembre.

Incluso existe una mezcla entre los ritos de la religión católica con los de las culturas precolombinas, las cuales creían que a los muertos se les concedía salir del inframundo y visitar el mundo de los vivos.

Hay quienes en familia elevan una oración a sus difuntos, otros llevan grabadoras o preparan una carne asada, a pesar de las distintas formas de conmemorar esta celebración, existe un elmento en común:algunas personas se quedan minutos viendo el lugar donde su ser amando se quedó bajo tierra, quizá para la eternidad, como es el caso de Felipe Martínez -de 18 años- quien viene a visitar la tumba de su abuelo Ramiro.

Asegura que está aquí para recordarlo y charlar con él.

“Muchas veces vengo a platicarle y a limpiar (su tumba) o a dejarle flores. Yo sí creo que ellos (los difuntos) llegan el Día de Muertos, por eso es importante hacerles compañía”, dice el joven quien esta noche se encuentra solo y a la vez dice sentir a su abuelo cerca.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

To Top
Translate »