Latinoamérica Hoy

La oposición pide la libertad de los presos y el referendo para iniciar el diálogo

28 de mayo de 2016 – Caracas – Agencias.

Ya lo había dicho el ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero hace apenas diez días, que él, junto a los ex presidentes Leonel Fernández y Martín Torrijos buscarían que entre la oposición y el Gobierno de Venezuela hubiese diálogo y al parecer ayer ya se dio un primer paso en la localidad dominicana de Punta Cana. Desde que la oposición ganase las elecciones parlamentarias en diciembre del año pasado, éste sería el primer encuentro, aunque sea de forma indirecta, en que hay contactos entre el Ejecutivo chavista y la oposición. En un territorio neutral y en el momento en que la represión de Nicolás Maduro comienza a arreciar en respuesta a la presión social para que se haga un revocatorio y por el descontento ante la escasez de alimentos y medicinas.

Manifestación de estudiantes que protestan en Caracas contra Maduro y contra el recorte de fondos para la Universidad.

Manifestación de estudiantes que protestan en Caracas contra Maduro y contra el recorte de fondos para la Universidad.

Varios representantes de la Mesa de la Unidad Democrática viajaron a República Dominicana para un encuentro exploratorio del diálogo. Y de acuerdo al canal de noticias Telesur, varios representantes del Gobierno, entre ellos la canciller Delcy Rodríguez, el alcalde de Libertador, Jorge Rodríguez, y el diputado Elías Jaua hicieron lo propio. Aunque Jesús «Chúo» Torrealba, secretario Ejecutivo de la plataforma opositora, quiso descartar a través de su cuenta de Twitter que haya sido un encuentro cara a cara «gobierno-oposición» como se quiso presentar por parte del régimen bolivariano. «… Representantes de la Unidad asisten a un encuentro con Zapatero, Torrijos y Fernández. En ese encuentro los representantes de la Unidad han reiterado los puntos que consideramos indispensables en cualquier proceso de ‘‘diálogo’’. Nunca el régimen estuvo tan solo y aislado. Nunca la lucha del pueblo venezolano por democracia y libertad tuvo tantos aliados», dijo.

Asimismo, Torrealba destacó que al regreso a Venezuela de los representantes de la MUD informarán de todos los detalles de la reunión con los ex presidentes y cuáles son los pasos a seguir. Para el líder opositor hay puntos que son imprescindibles para iniciar un diálogo: que se haga el referendo revocatorio, la libertad de los presos políticos y el retorno a Venezuela de los exiliados, la atención a la crisis humanitaria y el respeto a la Asamblea Nacional con mayoría opositora, así como a la Constitución de la República.

En Venezuela, al cierre de esta edición, no había ninguna información oficial del encuentro, ni siquiera en la página de la Cancillería. Trascendió que las delegaciones (oposición y Gobierno) se reunieron individualmente con los ex presidentes y plantearon sus perspectivas para la resolución de la crisis.

Por otra parte, mientras Nicolás Maduro se reunía en Caracas con la plenaria del Consejo de Ministros de PetroCaribe, el Gobierno de Paraguay pedía una reunión de los cancilleres de Mercosur para tratar de manera conjunta la crisis que vive el país.

En Venezuela, mientras tanto, se agrava el caldo de cultivo de una explosión social de imprevisibles consecuencias debido a los muchos problemas simultáneos que afectan a todos los estamentos del Estado y la sociedad. La tensión es constante y, a juicio del politólogo Edgard Gutiérrez, «hay un país con una crisis sistemática tan fuerte, que ya estamos entrando en la categoría de Estado fallido».

Por un lado, el Gobierno de Nicolás Maduro no ha querido rectificar sus políticas en materia económica, lo que a su vez derivó en que la oposición se planteara obligarle a dejar el poder por las vías Constitucionales este mismo año. Por el otro, hay un creciente desabastecimiento de productos básicos y de medicinas que han dejado como consecuencia algunos saqueos y tumultos, así como más recientemente la muerte de al menos tres niños con cáncer por falta de medicamentos.

A ello se suma una cada vez más asfixiante represión política que lleva a la disidencia, a los que simplemente piensan diferente al Gobierno, a enfrentarse a la cárcel. Ocurrió por ejemplo con cinco jóvenes que fueron detenidos el pasado 18 de mayo cuando la Mesa de la Unidad Democrática llamó a una concentración y empezaron a protestar con piedras y palos ante la Policía que lanzaba bombas lacrimógenas. Los imputaron por homicidio en grado de tentativa y de inmediato pasaron a engrosar la lista de presos políticos que contabiliza la oposición, que no deja de aumentar.

En el escenario adverso al que se enfrenta Maduro tiene a dos grandes aliados: el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral. El primero ha dictado al menos ocho sentencias contra la Asamblea Nacional, con mayoría opositora, mientras que el segundo dilata los tiempos para que el referéndum revocatorio no se haga este año y sea en 2017, porque así algún afín a Maduro podría completar su mandato.

A principios de año el panorama era diferente. La MUD había planteado que el propio Maduro renunciara, que se hiciera una enmienda a tres artículos de la constitución que permitieran recortar el período presidencial o que se celebrara un referéndum revocatorio para que fuese el pueblo el que decidiera si el presidente seguía o no en el poder. Estratégicamente el Gobierno fue cerrando las vías y sólo quedó abierta una pequeña posibilidad con el revocatorio. Y a eso es a lo que está apostando la oposición entera.

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