La nación

Latinos en Carolina de Norte: entre el miedo y la motivación para votar

19 de mayo de 2016 – Agencias.

El empresario dominicano Eligio Peña saluda a los trabajadores en el Compare Foods Supermarket de su propiedad en Durham, Carolina del Norte. Ellos responden: “Aquí, en la lucha.”

Si alguien sabe qué significa la lucha es Peña. “Cuando vienes de un país en donde muchas cosas faltan, cuando llegas a este ves las cosas de una forma diferente”, dice Peña. “Uno dice ‘Vaya: si trabajo duro aquí, me pagan. En mi país si uno trabaja duro no le pagan”.

En 1970, Peña, de 19 años, huyó de la guerra civil y el conflicto político en su natal República Dominicana durante el gobierno de 12 años de Joaquín Balaguer (1966-1978). Llegó a estados Unidos con solo una pequeña maleta con su nombre, y después de establecerse en Nueva York empezó a trabajar en una bodega.

carolina-norte-votos“En ese momento en la República Dominicana uno no podía hablar contra el gobierno” recuerda Peña. “Los disidentes eran encarcelados, y yo fue un disidente. Así que mi familia huyó y ahora me va mucho mejor que cuando llegué aquí”.

Mejor es un eufemismo. Muchos llamarían Peña la personificación del sueño americano. Tras el trabajo en la bodega, pasó a fundar y ser dueño de la cadena de supermercados propiedad de un hispano más grande del país —Compare Foods—, una franquicia multimillonaria que ahora opera cerca de 100 tiendas en 6 estados, incluyendo Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Massachusetts, Rhode Island y Carolina del Norte.

“Este país se hizo con inmigrantes”, dice Peña. “Es el país de las oportunidades para los inmigrantes. Cada uno de nosotros trae nuestra propia cultura y nuevas ideas. Todos traemos algo al país y esa pequeña cosa de todos es lo que hace este país tan grande”.

Esa es la razón por la cual, dice, las declaraciones del virtual candidato republicano Donald Trump sobre inmigración —propone deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados y construir un muro en la frontera sur— son difíciles de entender.

“No veo por qué tenemos que parar ahora si este país ha tenido tanto éxito con los inmigrantes. Las personas sin documentos legales tienen miedo, verdadero miedo. Miedo de salir. Antes salían tres veces al día y ahora tratan de hacerlo una vez al día para asegurarse de que no sean vistos muy a menudo”, dice Peña, y admite que la situación ha afectado su negocio. “El negocio ha disminuido desde que Donald Trump comenzó a usar este tipo de lenguaje contra los inmigrantes y la inmigración”.

Pero son latinos como este empresario que ahora viven en estados cruciales como Carolina del Norte quienes según los analistas podrían descarrilar las posibilidades de cualquier aspirante a la presidencia de ganar las elecciones generales. Desde 1990, los latinos se han mudado a Carolina del Norte en cifras asombrosas. Hace 25 años, alrededor de 72.000 hispanos vivían en el estado, en comparación con más de 920.000 en 2014 —pasando de solo 1% de la población del estado a casi el 10%— y muchos dicen que están desencantados por la retórica antiinmigrante de la campaña de Trump.

“Se sienten muy discriminados con muchos de los comentarios que ha habido”, dice Pilar Rocha, directora ejecutiva de El Centro Hispano en Durham. La sensación, dice, podría estar motivando el reciente aumento en las solicitudes de ciudadanía y en los registros de votantes.

“Una gran cantidad de personas que han sido residentes durante mucho tiempo están llamando para ver cómo pueden convertirse en ciudadanos de forma rápida en este momento”, dice Rocha. “Tenemos una gran cantidad de personas que se están registrando para votar, porque creo que los latinos quieren asegurarse de que sus voces sean escuchadas”.

“Creo que la candidatura de Trump ha creado un sentido de urgencia en la comunidad latina acerca de registrarse para votar para las próximas elecciones”, explica Iván Parra Kohar, un líder comunitario que también ha notado un aumento en los registros de votantes latinos.

Según los datos del Centro de Estudios Latinoamericanos, Caribeños y Latinos (CLACLS, por sus siglas en inglés) del Centro de Posgrados de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), el número de latinos elegibles para votar en el estado ha estado creciendo constantemente en los últimos años. Los latinos constituyeron el 3,5% del electorado de Carolina del Norte en 2014, en comparación con menos del 1% en 1990.

Se trata de una tasa, de acuerdo con Parra, que ya ha tenido un impacto en las elecciones, y que potencialmente podría determinar la carrera presidencial de 2016.

“El presidente Obama ganó en el estado en 2008 por 14.000 votos y Mitt Romney, en 2012, ganó en el estado por unos 90.000 votos”, dice Parra. “Así que con 190.000 latinos elegibles para registrarse para votar, y 132.000 más que ya lo han hecho, si todos fuésemos a votar en las elecciones de 2016 podíamos decidir qué camino va prevalecer en el estado”.

En cuanto a Peña, dice que está registrado como independiente, pero ha estado prestando mucha atención a los comentarios de los aspirantes de ambos lados y al impacto que sus propuestas podrían tener en la comunidad. Como tal, insta a los latinos a emitir su voto de manera inteligente.

“Espero que todo el mundo piense dos veces antes de emitir su voto para ver por quiénes están votando y cuál es la mejor opción para dirigir el país”, dice Peña.

La elección que los votantes latinos tomen podría representar la diferencia entre ganar y perder tanto en Carolina del Norte con en la Casa Blanca.

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