Mundo

Mitos sobre el asma

A pesar de su impacto, que afecta a 300 millones de personas en el mundo, el asma es una enfermedad todavía desconocida.

Para la doctora Carolina Cisneros Serrano, responsable de la consulta de Asma del Servicio de Neumología del Hospital La Princesa de Madrid, “la falta de información que existe entre la población general con respecto al asma y los mitos que hay en torno a la enfermedad dificultan tanto su correcto diagnóstico como su adecuado tratamiento”.

Para arrojar un poco de luz sobre este problema, la experta ha querido desmontar algunos de los mitos erróneos:

1. El asma es hereditario. Pues no, lo que ocurre es que existe una predisposición genética. Las personas con antecedentes familiares de asma o de alergias tienen mayor riesgo que la media de desarrollar la enfermedad.

2. Es algo psicológico, el enfermo cree que se ahoga y que no puede respirar. Para nada, el asma es una enfermedad física, aunque sí muy condicionada emocionalmente. El estrés hace que se agrave.

3. “No tengo asma, lo que me pasa es que soy alérgico”. Confundir asma con alergia es frecuente, pero aunque van de la mano, son cosas diferentes. Hay asma sin alergia aunque la mayoría de asma tiene alergia. De los pacientes asmáticos la mayoría tienen rinitis pero no al revés.

4. Si tienes asma, no puedes hacer deporte. Falso, en realidad el ejercicio está indicado en pacientes alérgicos pero hay que adaptarlo a esta patología. El paciente debe aprender a controlar su enfermedad siguiendo el “plan de acción” creado por el especialista que le trata. Con ese tratamiento personalizado y conociendo bien los factores individuales que desencadenan sus crisis, cualquier persona con asma puede controlar sus síntomas y practicar su deporte favorito.

5. A los asmáticos no les conviene viajar. Sí que se puede viajar, pero llevando siempre la medicación prescrita por el médico y valorando tanto la zona como las condiciones climáticas. Ir a zonas rurales o cerca del mar, sería lo ideal.

6. Rechazar el diagnóstico porque “yo nunca he tenido asma ni alergias”. No ser alérgico de niño no nos exime de padecer alergias de adulto. El asma puede aparecer en cualquier momento de la vida.

7. Cuanto más limpia esté la casa, mejor. La hipótesis higiénica es una de las más controvertidas. Mientras que unos apuestan por la limpieza extrema, otros aseguran que el aislamiento de las viviendas favorece la aparición de ácaros. En lo que sí se ponen de acuerdo es que hay que disminuir la humedad en casa, ¡tiende la ropa fuera! o en una habitación aislada.

8. “Me contagió mi hermano”. Al contrario, tener hermanos mayores puede reducir el riesgo de sufrir asma. Además, la enfermedad se genera por una respuesta errónea de las defensas a sustancias o situaciones que no deberían provocar la reacción inflamatoria que provocan, y por tanto, no es contagiosa.

9. “¡Pero si ni tengo perro de toda la vida!, ¿cómo voy a ser alérgico?” No estés tan seguro. Los animales domésticos pueden ser transmisores de estas enfermedades aunque no lo hayas notado. Mejor evita el contacto con ellos si sufres problemas respiratorios. / Agencias.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

To Top
Translate »