La nación

Nuevas medidas de Trump: Denegar el asilo a los migrantes para ganar las elecciones

El presidente Donald Trump abandona la Sala Roosevelt de la Casa Blanca tras dirigirse a la Prensa.

El presidente Trump pretende evitar así una derrota republicana en las legislativas del 6 de noviembre

2 de noviembre de 2018 – Agencias.

El gozo del presidente Donald Trump en materia de inmigración ha quedado en un pozo en más de una ocasión desde que inició su mandato. Por decisión judicial en algunos casos, por presión mediática en otros. Lo ha intentado varias veces, pero no lo ha conseguido hasta ahora. Pero la masiva «caravana migrante» que se dirige a EE UU procedente de Centroamérica le ha servido a Trump de excusa para rescatar el tema, en caso de estar a tiempo todavía de ganar algún simpatizante de última hora.

El presidente ha anunciado una orden ejecutiva para la próxima semana, que impida la entrada ilegal de inmigrantes por la frontera para solicitar asilo en el país. Trump ha dado a conocer esta información en una poco esperada comparecencia ante los medios en la Casa Blanca, justo antes de su mitin electoral en Misuri. A tan sólo unos días de las «midterms», Trump ha destinado sus últimos esfuerzos en campaña electoral contra la inmigración ilegal. Su mensaje se ha intensificado y radicalizado en las últimas horas, sorprendiendo incluso a miembros de su propio partido. Asegura que la llegada masiva de estos inmigrantes, que tienen previsto alcanzar la frontera dentro de dos meses, es «una invasión» y que no la va a permitir. «Deberían volver atrás porque no les vamos a dejar entrar. Que vuelvan y que apliquen por la vía legal», ha enfatizado Trump, recordando que más de 15.000 efectivos militares están preparados para dar respuesta a esta «crisis» y actuar en caso de necesidad.

Al presidente le resultó muy efectivo aplicar el discurso del miedo contra la inmigración ilegal durante su propia campaña presidencial. Y eso mismo pareció recordar hace unos días cuando decidió atacar de nuevo con el polémico tema al ordenar el envío de 5.000 soldados a la frontera con México. Unos días después, triplica esa cantidad de efectivos y confirma que ya están preparando unas instalaciones temporales de tiendas de campaña que servirán para atender a esos inmigrantes en la frontera, antes de su expulsión del país.

A pocos días para las elecciones, otro deseo de Trump en esta materia es eliminar la ciudadanía otorgada por nacimiento a hijos de indocumentados. Esta medida, que pretende impulsar de manera unilateral, supondría un desafío constitucional y ha generado, por ello, gran controversia. Por otro lado, el presidente ha manifestado también su interés por exigir a los migrantes que soliciten asilo en los puntos de entrada legales del país, evitando así que lo hagan cuando son atrapados al cruzar la frontera de manera ilegal. Bajo el sistema actual, los migrantes pueden solicitar asilo una vez están en territorio estadounidense.

A pesar de que el presidente insiste en justificar que «esto no tiene nada que ver con las elecciones», esta vez ni los propios periodistas de su cercana cadena Fox se lo creen. «No hay invasión. Nadie viene a buscarte. No hay nada de qué preocuparse», manifestó contundente Shepard Smith, presentador de Fox News. El magnate insiste en resaltar las consecuencias negativas de esta entrada masiva de inmigrantes ilegales que «ponen en peligro a la nación entera», según el presidente estadounidense, destacando el problema de drogas y la trata de personas en la frontera.

La cuenta atrás para las legislativas del próximo martes ya ha comenzado. El uso de un tema tan controversial como la inmigración parece ser una táctica electoral de Trump para alcanzar el apoyo que tan efectivo le resultó en su propia campaña presidencial de 2016. Un discurso que basó entonces en atacar la entrada ilegal de inmigrantes por la frontera estadounidense con México y que llegó a popularizar con las amenazas de construcción del polémico muro.

Los productores de la campaña de Trump debieron pensar hace unos días que el fin justifica los medios, horas antes de lanzar un impactante anuncio a nivel nacional, con altas dosis de racismo y mucha agresividad en el mensaje. Pocas veces visto en unos comicios de mitad de mandato en el país, la publicidad muestra una imagen de inmigración asociada a la delincuencia y el crimen. El anuncio, publicado por el propio Trump en su cuenta de Twitter, acusa al Partido Demócrata de conspirar para ayudar a delincuentes a entrar de manera ilegal en EE UU. Para ello, muestra como ejemplo la historia real del delincuente mexicano Luis Bracamontes, deportado y condenado por el asesinato de dos policías de California.

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