Editorial

¿Por quién votar?

Las elecciones presidenciales ya se encuentran a la vuelta de la esquina y los dos protagonistas -para usar unas frases muy latinas- ya están poniendo toda la carne en el asador. Cada cual esgrime sus mejores argumentos para ganar votantes y en lo que falta para el 6 de noviembre, veremos escenarios políticos que pueden cambiar de dirección al electorado. Lo importante es que quien decida hacerlo por uno u otro, tenga el pleno convencimiento que es lo mejor para las necesidades del país.

Somos conscientes de que el voto es lo único que puede conducirnos realmente a los cambios que tanto anhelamos. Sin embargo, la decisión que cada uno tome está ligada muchas veces a su propia conveniencia y que corresponde por lo general a sus necesidades más apremiantes.

Para quienes pueden ejercer el derecho al voto de la comunidad latina y tienen familiares sin permiso legal de permanencia en Estados Unidos, posiblemente el tema migratorio sea el que incline la balanza a uno u otro lado, dependiendo de lo que ofrezcan los candidatos en sus discursos, aunque la historia juega un papel importante en esta decisión.

Los Republicanos en este campo atacan a Obama, diciendo que durante su gobierno no cumplió con la promesa de una Reforma Migratoria o un DreamAct, habiendo tenido en el comienzo de su administración tanto el Senado como La Cámara a su favor. Todos sabemos que esto no se dio y aunque ahora los Republicanos bloquean cualquier iniciativa en esa dirección, lo cierto es que no se ha concretado nada a favor de los extranjeros sin estatus. Igualmente, aducen que ha sido el presidente que más inmigrantes ha deportado. Claro, el gobierno se defiende invocando que ha ido en pos de los criminales y personas que han cometido delitos. Sin embargo, todos sabemos de muchos casos en los que junto con delincuentes también se ha deportado a gente sin antecedentes y que mayormente han afectado a padres y madres de familia, por el único pecado de no tener permiso para estar aquí legalmente. Hoy, los Republicanos niegan que sean antiinmigrantes y contemplan reformas migratorias y “DreamAct”.

Por un lado, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dice que hará todo lo que esté a su alcance para su aprobación y que si no ha podido hacer nada es porque está “atado de manos” en el Congreso; y por el otro, el candidato Republicano Mitt Romney dice que su gobierno no pondrá parches como los Demócratas y en cambio buscará una solución permanente al problema de inmigración.

Romney se jactó al decir que Obama esperó tres años y medio para ofrecer ese alivio migratorio y que fue por motivos electorales que detuvo las deportaciones a los “Dreamers” (se refiere a la Acción Diferida).

“No me conformaré con medidas provisionales (…), trabajaré con ambos partidos en el Congreso para lograr soluciones a largo plazo con el fin de fortalecer la inmigración legal”. Pero lo cierto es que la tan anhelada Reforma Migratoria no da muestras de salir a la luz.

En otros campos como el económico, que es el que más afecta y por ende más interesa a la gran mayoría, también está plagado de ataques de uno y otro lado. Todos miran el problema desde su propia perspectiva y ofrecen soluciones inmediatas. Obama dice que el cambio no llegó en muchos asuntos, pero con otros cuatro años, asegura, concretará lo pendiente. La economía sigue siendo el Talón de Aquiles de Obama, aunque la propuesta de Romney en ese frente tampoco parece convencer del todo a quienes lo ven con escepticismo, como es el caso de los votantes latinos.

El ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, prometió que pasará página a los cuatro años de presidencia de Barack Obama con un plan que creará 12 millones de empleos y con mayor firmeza en la defensa de los intereses de EE.UU. en el mundo. Pero ante los ojos de la lógica ¿será eso posible?, ello significaría crear mensualmente 250.000 empleos, más de lo que nunca se ha creado. ¿Será posible entonces? Por otra parte, también hablándole a los que votaron por Obama, los invitó a que se preguntaran: ¿Estamos mejor que hace cuatro años? “Si ustedes sintieron entusiasmo cuando votaron por Barack Obama, ¿no deberían sentir lo mismo ahora que es presidente?”.

El argumento económico es el que más llega al corazón de los votantes, pues la falta de empleo ha generado en gran parte de la población que muchos perdieran sus casas y que se encuentren desempleados en situaciones críticas. Quien proponga una fórmula para solucionar este problema, seguramente merece la presidencia. Sin embargo, hay que contemplar la realidad del actual momento, una economía globalizada que usted puede palpar. Muchos de los actuales productos y servicios se realizan en otros países (mano de obra más barata). Ya el orgullo de los estadounidenses: “Made in USA” ha sido remplazado por “Made in China” o Corea o India o Vietnam, etc, etc., dejando vacante la mano de obra nacional. Los Tratados de Libre Comercio, también aportaron su dígito a los índices de desempleo. Por eso, crear millones de puestos de trabajo no va a ser fácil para ninguno de los candidatos, la economía cambió y se deben buscar teorías acordes con la realidad de nuestro tiempo o revertir el proceso. Quizás se les salió de las manos la llamada globalización.

Pudiera mencionar otras plataformas que inciden en la providencia final del voto: la familia, el matrimonio, el aborto, la educación, la salud, la seguridad y cada uno puede tener desde su propia perspectiva válidos argumentos para tomar una decisión. La pregunta queda en el aire: ¿Por quién votar? y sólo a usted le corresponde hacer la mejor elección.

El Director
Jairo Vargas
Latino News, LLC

2 Comments

2 Comments

  1. Bárbara Chávez

    25/02/2016 at 10:41 pm

    Quiero votar por Marco Rubio

  2. Bárbara Chávez

    25/02/2016 at 10:41 pm

    Voto por Marco Rubio

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