La nación

Rubio y Cruz siguen la línea marcada por Romney y se lanzan contra Trump

4 de marzo de 2016 – San Juan – EFE.

El mismo día en que por la mañana el ex candidato republicano a la Casa Blanca Mitt Romney cargó duramente contra el actual aspirante Donald Trump, los rivales de éste en la carrera presidencial Ted Cruz y Marco Rubio siguieron su estela y se lanzaron contra el magnate en el debate de la noche del jueves.

Donald Trump, se despide tras un mitin en Portland. Reuters.

Donald Trump, se despide tras un mitin en Portland. Reuters.

Aunque un peldaño por debajo en intensidad respecto al anterior encuentro de la semana pasada (en el que se generó un ambiente incluso violento), Cruz y Rubio volvieron a mostrarse de lo más beligerantes contra Trump, mencionándole también cuando se les preguntaba por otras cuestiones.

Como es habitual en él, Trump respondió con dureza a los ataques de los dos senadores, lo que produjo momentos de auténtica agresividad, sólo mitigados por las intervenciones del cuarto candidato en liza, el gobernador de Ohio, John Kasich, quien en todo momento evitó reproches personales al resto de aspirantes.

“Dos tercios de los votantes han dicho que no te quieren”, espetó el senador por Florida Marco Rubio a Trump al poco de empezar el debate, para a continuación acusarle de no tener valores suficientemente conservadores.

A él se le unió el senador por Texas Ted Cruz, quien aseguró que, durante cuarenta años, “Trump ha sido parte de la corrupción de Washington con la que (sus votantes) están furiosos, es alguien que ha usado el poder del Gobierno para beneficios privados”.

Como ya había hecho en otras ocasiones, Cruz afeó a Trump sus apoyos anteriores a políticos demócratas y a algunos republicanos que redactaron la propuesta de reforma migratoria en 2013.

“En 2008, Trump le dio cuatro cheques a Hillary Clinton para que fuese presidenta”, remachó el político conservador.

Trump se defendió de estas acusaciones recordando que “hasta hace poco” él no era un político, sino un hombre de negocios y que, como tal, buscaba “lo mejor” para su empresa, para sus empleados y para su familia, lo que conllevaba apoyar a políticos de uno y otro bando.

“En 2008 apoyé a Hillary Clinton porque estaba haciendo negocios. También he apoyado a Ronald Reagan y a George Bush. La última persona a quien Clinton se quiere enfrentar soy yo”, aseguró el magnate, quien puso sobre la mesa que él ha ganado ya las primarias en 10 estados y Cruz “sólo en 4” y llamó en varias ocasiones a Rubio “pequeño Marco”.

“Este mindundi ha mentido mucho sobre mi historial. El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) es un desastre total y Marco lo apoya”, dijo Trump sobre Rubio.

“No tiene respuestas, le preguntas sobre la economía y lo primero que responde es algo sobre un mindundi”, se defendió el senador, quien acusó al magnate de no haber demostrado “la curiosidad intelectual o el interés” por aprender sobre política exterior.

“Has expresado admiración por Vladimir Putin. Todavía tienes que responder a una sola pregunta sobre política exterior”, le espetó Rubio.

Por su parte, Cruz valoró que “es fácil decir ‘hagamos las cosas grandes otra vez’ (en referencia al lema de campaña de Trump), es fácil incluso imprimirlo en una gorra, pero eso no va a solucionar nada”, y recriminó al magnate que “el pueblo estadounidense sabe que gritar no te hace un tipo duro”.

La jornada de hoy había empezado ya de buena mañana con un duro ataque del excandidato Romney a Trump, a quien definió como un “farsante” que llevaría a EEUU al “abismo“, aseguró que “carece del temperamento” para ocupar la Casa Blanca y condenó algunas de sus “cualidades personales”, como su “codicia” y “misoginia”.

Trump, que ya le había respondido desde las redes sociales y en un mitin en Maine, volvió a referirse a Romney en el debate, y dijo que fue “un candidato perdedor que debería haber vencido a Obama fácilmente (en las elecciones presidenciales de 2012) y fracasó. Fue una vergüenza para todos, también para el Partido Republicano”.

El único aspirante que no entró directamente en reproches personales fue Kasich, quien mencionó que según las encuestas, él gana a Hillary Clinton “por un margen mayor que ningún otro de los candidatos”.

“Ahora vamos al norte, a mi territorio. Voy a ganar Ohio”, concluyó en referencia a los próximos estados en votar en el proceso de primarias para elegir al candidato del Partido Republicano a las elecciones presidenciales de noviembre.

Por su parte, el precandidato republicano Donald Trump aseguró hoy que los puertorriqueños deben tener derecho a elegir su propio estatus político y se comprometió, si llega a ser presidente estadounidense, a hacer lo posible por garantizar que se respeta la voluntad del pueblo, incluso si éste reclama la anexión a EE.UU.

“He dejado claro que apoyaré la voluntad del pueblo”, incluida la “estadidad”, dijo Trump en un comunicado en referencia a la opción de que Puerto Rico se anexione a EE.UU. como un Estado más.

En el referéndum más reciente celebrado en la isla sobre su estatus político, que tuvo lugar en noviembre de 2012 y que fue muy criticado por el modo en que fue redactado, se plantearon dos preguntas: en la primera se preguntaba al votante si estaba de acuerdo con el actual estatus (el 54 % dijo que no) y en la segunda se le pedía que eligiera entre tres opciones.

El 61,1 % abogó por la anexión (“estadidad”), el 33,3 % por el Estado Libre Asociado Soberano (sin dejar claro de qué se trataba) y el 5,5 % por la independencia.

“Puerto Rico ha sido parte de EE.UU. desde 1898, en virtud del Tratado de París. Desde 1898, Puerto Rico ha crecido de una isla menos privilegiada hacia una con una economía próspera, turismo sólido, negocios, industrias financieras y manufactureras de primera, y, con una sociedad dinámica que se destaca en diversos campos”, argumentó Trump.

Añadió que “cuando sea presidente, trabajaré con el pueblo de Puerto Rico para que se le dé la debida consideración a la voluntad del pueblo y que la ciudadanía de los puertorriqueños sea respetada y celebrada”.

“Juntos podemos hacer grandioso a los Estados Unidos nuevamente”, concluyó el aspirante a ser el candidato republicano que opte en las elecciones de noviembre a ocupar la Casa Blanca.

Igualmente, insistió en que los 3,7 millones de personas que viven en Puerto Rico son ciudadanos estadounidenses y desmintió con rotundidad que tenga intención alguna de revocar esa ciudadanía.

Además, dijo que estos ciudadanos “deberían tener el derecho de determinar por sí mismos su estatus político”.

“Creo que el pueblo de Puerto Rico merece un proceso de autodeterminación que les dé una elección justa y precisa”, apuntó, para comprometerse a hacer lo que esté en su mano “como presidente” para “para asegurar que el Congreso siga la Constitución”.

“La voluntad del pueblo de Puerto Rico en cualquier referendo debe ser considerado, así como el Congreso debe dar seguimiento a cualquier deseo de cambio para Puerto Rico, incluyendo la ‘estadidad'”, insistió.

Trump hace estas declaraciones tan sólo tres días antes de que se celebren las primarias republicanas en Puerto Rico, donde su contrincante Marco Rubio se perfila como favorito.

En Puerto Rico la opción de la anexión es defendida por el opositor Partido Nuevo Progresista (PNP), tradicionalmente más cercano al Partido Republicano estadounidense.

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