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Trump: «Haremos EE UU grande de nuevo» (video)

20 de enero de 2017 – EFE.

El nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, cerró hoy su discurso inaugural usando la frase que le encumbró en campaña y aseguró que “juntos, haremos Estados Unidos grande de nuevo”.

“Nunca vas a ser ignorado de nuevo”, proclamó Trump dirigiéndose directamente al pueblo estadounidense. “Vamos a hacer Estados Unidos fuerte de nuevo, lo vamos a hacer rico, orgulloso, seguro y, juntos, lo vamos a hacer grande de nuevo”, dijo.

Con esas palabras Trump clausuró un discurso de investidura presidencial que duró unos 16 minutos, uno de los más breves de la historia de las tomas de posesión de los presidentes estadounidenses.

Desde las escalinatas del Capitolio, y tras jurar su cargo ante el juez del Tribunal Supremo, John Roberts, Trump puso el acento en devolver el poder a las “mujeres y los hombres olvidados” del país y recurrió a su lema de campaña “Make America Great Again” (“Hacer Estados Unidos grande de nuevo”) para poner cierre a su discurso.

Centenares de miles de personas asistieron desde la explanada del National Mall a la transferencia de poder del expresidente Barack Obama al presidente Donald Trump al mediodía.

En su discurso, Trump insistió en atacar a la clase política, como hizo durante la campaña electoral: “No estamos meramente transfiriendo el poder de una a otra Administración o de un partido a otro, sino que los transferimos desde Washington DC y se lo devolvemos al pueblo”.

En un tono que no difería mucho de la campaña electoral, aseveró que “el pueblo se convertirá en el dirigente del país” y que los olvidados dejarán de serlo.

“Los hombres y mujeres olvidados de este país no serán olvidados nunca más”, añadió el nuevo mandatario de EEUU, frente a los centenares de miles de asistentes en la explanada del National Mall.

Trump dijo que mientras Washington celebraba, “las familias luchadoras tenían poco que celebrar”, pero eso “cambia aquí y ahora”.

“Washington ha florecido, pero la gente no ha compartido esa riqueza. Los políticos han prosperado, pero los trabajos se han ido y las fábricas han cerrado. El establishment (élite política) se protegía a sí mismo, pero no a los ciudadanos del país”, indicó Trump.

El magnate neoyorquino se convirtió hoy en el presidente número 45 de la historia de Estados Unidos al jurar el cargo en la ceremonia oficial de investidura ante las escalinatas del Capitolio.

A las 12.00 en punto hora local (17.00 GMT), Trump proclamó el juramento con el que se compromete a “preservar, proteger y defender la Constitución de Estados Unidos”. “Así que Dios, ayúdame”, exclamó Trump al término del juramento.

Trump juró el cargo sobre dos biblias, una de su propiedad y otra que usó Abraham Lincoln en su primera toma de posesión, empleada también por el ya expresidente Barack Obama en sus dos investiduras (2009 y 2013).

El juramento del cargo fue administrado por el juez John Roberts, presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos.

La biblia que es propiedad del nuevo presidente de EEUU fue un regalo de su madre cuando terminó la escuela primaria, en junio de 1955, y lleva el nombre de Trump grabado en la parte inferior de la cubierta.

La otra biblia, la que utilizó Lincoln en su primera investidura presidencial, hace 156 años, forma parte de la colección de la Biblioteca del Congreso y está encuadernada en terciopelo.

Los actos en el Capitolio para la transferencia del poder y el comienzo del mandato de cuatro años del republicano Donald Trump comenzaron con la llegada de los protagonistas, el presidente electo y el mandatario saliente, Barack Obama.

La ceremonia empezó con la presentación de los invitados ilustres, entre los que se contaban también los expresidentes George W. Bush y Bill Clinton, junto a sus esposas Laura y Hillary, quien precisamente fue la rival de Trump en las elecciones del 8 de noviembre y salió derrotada por el magnate.

La ceremonia ha tenido lugar en las escalinatas del Congreso, frente a la inmensa explanada del National Mall, donde centenares de miles de simpatizantes del ganador de las elecciones de noviembre se congregan pese a una lluvia intermitente y el frío.

Trump fue recibido por sus simpatizantes con vítores y aplausos al llegar desde la cara oeste del Capitolio para jurar su cargo ante el juez y magistrado jefe del Tribunal Supremo, John Robert.

En el escenario levantado para la ocasión se congregó la cúpula de los tres poderes del Estado, así como a la primera dama, Melania, la familia y allegados de Trump y el vicepresidente, Mike Pence.

No obstante, medio centenar de congresistas demócrata se negaron a asistir a la solemne ceremonia en la que se ha escenificado la transferencia de poder a Trump, por los valores y la dialéctica de división que ha exhibido durante la campaña electoral de 2016.

Bandas militares han amenizado a los asistentes desde antes de empezar la ceremonia, mientras que la cantante de 16 años Jackie Evancho interpretará el himno nacional ante la concurrencia.

Trump ha dado un discurso inusualmente breve y desfilará por la Avenida Pensilvania hasta la Casa Blanca, donde todo debe estar listo para que comience su trabajo al frente del Ejecutivo y como Comandante en Jefe.

Té en la Casa Blanca

Poco antes de la toma de posesión, Barack y Michelle Obama han dado la bienvenida a la Casa Blanca al nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a su mujer, Melania, que llevó un regalo para su predecesora.

Trump, acompañado por el vicepresidente electo, Mike Pence, y la esposa de este, Karen, acudió a la Casa Blanca para tomar un té protocolario tras asistir a un servicio religioso en una iglesia frente a la residencia presidencial.

Obama y su esposa, Michelle, recibieron al matrimonio Trump, que llegó en un vehículo blindado negro, en la entrada de la Casa Blanca. Las dos familias tomaron un te en la Casa Blanca antes de que comiencen los actos de la toma de posesión.

Melania Trump, quien entregó a los Obama un regalo a su llegada a la Casa Blanca, lleva un vestido de dos piezas de Ralph Lauren en tono azul claro, con guantes y zapatos de tacón a juego, y el pelo recogido, en un estilo que recordaba a la fallecida primera dama Jackie Kennedy. Michelle Obama, por su parte, escogió un vestido de manga corta en tonos granates y también lleva el pelo recogido.

El presidente saliente de EEUU, Barack Obama, y su esposa, Michelle, partieron de la Casa Blanca junto al mandatario electo, Donald Trump, y su mujer, Melania, para participar en la ceremonia de transmisión de mando ante el Capitolio.

Primero se vio salir de la Casa Blanca a Michelle y Melania, que subieron al mismo vehículo blindado, y después hicieron lo mismo el vicepresidente saliente, Joseph Biden, y su sucesor, Mike Pence.

Por último, Obama y Trump se montaron en otra limusina blindada para recorrer los casi 3 kilómetros de la Avenida Pensilvania que separan la Casa Blanca del Congreso.

Despedida

El presidente saliente, Barack Obama, se despidió hoy del Despacho Oval, donde pasó unos minutos apenas tres horas antes de entregar el cargo a su sucesor en la Casa Blanca, Donald Trump.

Al salir por última vez del Despacho Oval como presidente del país, Obama fue preguntado por los periodistas sobre sus últimas palabras a los estadounidenses y su respuesta fue: “Gracias”. En el famoso despacho, Obama ha dejado una carta dirigida a Trump, siguiendo la tradición, según lo cual cada presidente se despide del cargo con consejos para su sucesor.

Entretanto, los invitados a la investidura presidencial de Trump han llegado al Capitolio. Entre ellos están el ex presidente George W. Bush y su mujer, Laura, y el también ex presidente Bill Clinton y su esposa, la rival demócrata de Trump, Hillary Clinton.

Estaba previsto que George Bush y su mujer, Barbara, asistieran igualmente a la ceremonia de Trump pero el ex mandatario se ha disculpado en una misiva al magnate neoyorquino por su ausencia porque tanto él como la ex primera dama están ingresados por problemas respiratorios.

El todavía presidente electo amaneció hoy en la Blair House, una mansión ubicada muy cerca de la Casa Blanca y destinada a hospedar a jefes de Estado en sus visitas oficiales a Washington.

La tradición marca que los presidentes electos pasan los últimos días de la transición en esa casa de huéspedes, pero Trump tan solo habrá dormido una noche en la Blair House, ya que ha preferido seguir en Nueva York hasta el último momento.

Trump y su familia ha asistido a primera hora de la mañana a un servicio religioso y luego han acudido a tomar un té a la Casa Blanca, invitados por Obama y por su esposa, Michelle.

Unos 28.000 miembros de diferentes cuerpos de seguridad formarán desde primera hora el masivo dispositivo que hará de Washington un fortín con barricadas a lo largo de un extenso perímetro para evitar ataques de “lobos solitarios” con camiones como los de Niza (Francia) y Berlín.

Se espera que unas 900.000 personas acudan a la capital estadounidense para presenciar la asunción de Trump.

Entre ellas, decenas de miles de manifestantes que auguran una de las investiduras presidenciales más conflictivas que se recuerden.

El movimiento Dirupt20J, por ejemplo, espera congregar 100.000 opositores para bloquear el acceso a los invitados a los bailes presidenciales y a los puntos de acceso al desfile inaugural de Trump y la flamante primera dama, Melania.

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