La nación

Trump se gana el apoyo de los pequeños donantes

5 de agosto de 2016 – Nueva York – Agencias.

La apuesta de Donald Trump por la presidencia de Estados Unidos sigue ensanchando la brecha entre los votantes del magnate y los dirigentes del Partido Republicano. Ya son cinco los congresistas de la formación que han retirado su apoyo al multimillonario para las elecciones del 8 de noviembre, disgustados por la campaña agresiva de su nominado, lo que hace prever nuevas deserciones en las filas conservadoras en las próximas semanas. Un hecho que demuestra que la unidad que se intentó transmitir durante la convención republicana fue tan sólo una pequeña tregua.

Donald Trump asiste a un acto electoral en la ciudad de Jacksonville, en el Estado de Florida Reuters.

Donald Trump asiste a un acto electoral en la ciudad de Jacksonville, en el Estado de Florida
Reuters.

Sin embargo, el apoyo de los seguidores del multillonario neoyorquino es cada vez más fuerte en el capítulo de donaciones, un aspecto clave para financiar la costosísima campaña electoral. Según las cifras difundidas por el equipo del aspirante republicano, el mes de julio recaudó 80 millones de dólares. Hillary Clinton, la candidata demócrata, consiguió 90 millones en el mismo periodo. Hasta ahora, la recaudación de Clinton había cuadruplicado la de su rival.

Pero la cifra del último mes marca un cambio sustancial, sobre todo porque la mayor parte del dinero recolectado por el Partido Republicano procede de pequeñas donaciones –con un promedio de 69 dólares por aportación– y no de grandes donantes, como sucede con el Partido Demócrata. Este goteo de dinero recuerda a la estrategia del izquierdista Bernie Sanders, quien durante su pugna con Clinton en las primarias demócratas logró sumar grandes cantidades a través de pequeñas donaciones de simpatizantes anónimos, una señal del alto grado de lealtad que el candidato tiene entre sus seguidores. Además, desde que se embarcó en las primarias de su partido, Trump ha destinado 56 millones de su bolsillo para conquistar la Casa Blanca.

El récord en la recaudación de Trump se produce al mismo tiempo que arrecian las críticas contra el magnate por sus ataques a la familia de un soldado caído en Irak y por su decisión de no apoyar a dos líderes del Partido Republicano como Paul Ryan y John McCain en las primarias de sus estados. Ryan dijo ayer que el apoyo que le preocupa es el de los votantes y, a pesar del desaire de Trump, afirmó que él sí que le apoya en su camino a la Casa Blanca. Consciente del peligro, el propio Trump aseguró ayer que su campaña está «más unida que nunca» y que lo están haciendo de una forma «increíble», liderando las encuestas en estados como Florida y Ohio. «Hay una gran unidad en mi campaña, tal vez mayor que nunca antes. Quiero agradecer a todos su enorme apoyo», defendió a través de la red social Twitter.

Pero sus últimas salidas de tono pueden haber hecho daño a su apoyo, que está en el 39%, frente al 49% de Clinton en el último sondeo a nivel nacional realizado por la cadena Fox y divulgado este miércoles. Según otras encuestas difundidas en las últimas horas, Clinton también encabeza con ventaja los estados fundamentales de Pensilvania, con 11 puntos por encima de Trump; Nuevo Hampshire, 15 puntos; y Michigan, nueve puntos. Otro de los estados clave es Florida, en el que hace veinte días el republicano ganaba a Clinton por tres puntos, 42% frente al 39%. El apoyo de los hispanos en Florida es clave para ganar los 29 votos electorales en noviembre. Según los sondeos, sólo el 12% de los latinos registrados apoyan a Trump, una cifra históricamente baja para un candidato.

«El apoyo al señor Trump está ahí», defendió ayer su jefe de campaña, Paul Manafort, en una entrevista con la cadena ABC en la que resaltó que ayer, en pleno mes de agosto, el candidato congregó a miles de personas en los mítines que dio en Florida. «Normalmente las campañas no comienzan hasta septiembre», insistió hoy Manafort, al subrayar que Trump es el único candidato que ofrece «un cambio real» y que eso es precisamente lo que reclama la mayoría de los estadounidenses. Mientras, en la Prensa de EE UU se apunta a que varios altos funcionarios del partido republicano están explorando cómo reemplazar a Trump si el magnate renuncia a la candidatura presidencial, un proceso contemplado en las reglas del Comité Nacional Republicano (RNC) y que estaría en manos de los 168 miembros de ese organismo. Sin embargo, el magnate promete seguir dando la batalla.

Nuevas deserciones en el congreso

Compañeros de partido de Donald Trump han anunciado en las últimas horas que no votarán por él como candidato a la presidencia de Estados Unidos. El martes lo confirmó Richard Hanna, congresista por Nueva York, y ayer se sumaron otros como Adam Kinzinger, representante de Illinois, quien dijo que el candidato «está violando gran cantidad de normas sobre lo que es permisible en la política». Kinzinger aclaró a la cadena de CNN que no apoyará a la demócrata Hillary Clinton, pero que podría escribir el nombre de otro candidato en la papeleta o simplemente abstenerse de votar. Charlie Dent, Ileana Ros-Lehtinen y Carlos Curbelo también han desvelado que no votarán por Trump. Hanna ha ido más allá al anunciar que sí apoyará a la demócrata.

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