México

BBVA reta al nuevo Gobierno de México al poner a la venta su torre gigante por 900 M

Edificio BBVA Bancomer en Ciudad de México. (EFE).

La entidad presidida todavía por Francisco González ya ha recibido ofertas por su sede, la Torre Bancomer, inaugurada en 2016 con el anterior jefe del Ejecutivo latinoamericano

22 de noviembre de 2018 – Agencias.

El vuelco electoral en México ha variado las relaciones entre los nuevos gobernantes del país y BBVA. La llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la república, en sustitución de Enrique Peña Nieto, ha convulsionado al sector bancario, especialmente tras el anuncio, después rectificado, de querer obligar al sector a rebajar las comisiones que cobra a los clientes. En este entorno, el banco español, que obtiene el 50% del beneficio operativo del grupo en esta región, ha decidido poner a la venta la Torre Bancomer, sede central de la institución en México DF.

Según han confirmado fuentes próxima al proceso, BBVA ha recibido ya ofertas por este edificio de 235 metros de altura, el segundo rascacielos más alto de la capital mexicana. El edificio, situado en el céntrico paseo de la Reforma, fue inaugurado en febrero de 2016 tras cuatro años de construcción. El acto fue protagonizado por Francisco González, presidente del banco, y tuvo como anfitrión a Peña Nieto, en una demostración de la firme apuesta de la entidad financiera por México.

BBVA gastó 650 millones de euros en levantar la llamada Torre Bancomer, nombre de su filial en el país latinoamericano, proyecto que encargó a los prestigiosos arquitectos Richard Rogers (diseñó la ampliación del aeropuerto Madrid-Barajas y el edificio Pompidou de París) y Víctor Legorreta. Con 53 plantas, un helipuerto y preparado para seismos de hasta 9,5 en la escala Richter, el rascacielos es la oficina para 4.500 empleados del banco en México, que anteriormente disponía de otra sede.

Pero la llegada de López Obrador ha sido un cambio significativo para BBVA, con el que, según fuentes de consultoras situadas en el país, el nuevo presidente no tiene una gran relación. De hecho, una de las primeras medidas que el partido izquierdista Movimiento para la Regeneración Nacional —dirigido por AMLO, como se conoce al político— ha anunciado antes de su toma de posesión, el próximo 1 de diciembre, es una normativa que restrinja los ingresos de los bancos por las retiradas de dinero en cajeros automáticos o por la consulta del saldo bancario.

Las acciones de BBVA llegaron a caer un 6% en bolsa tras conocerse estas intenciones de la formación de López Obrador, que horas más tarde tuvo que salir en público para calmar a los inversores. El ganador de las últimas elecciones presidenciales aseguró: “No haremos ninguna modificación legal al marco legal sobre las condiciones económicas, financieras y fiscales en esta primera fase del Gobierno”. Después añadió que, “para ser más precisos, en los próximos tres años, no habrá modificación”.

Sin embargo, según otras fuentes, Francisco González, todavía presidente de BBVA, y Carlos Torres, futuro número uno, no terminan de fiarse de las pretensiones del nuevo dirigente mexicano. Por ello, han abierto la puerta a vender la Torre Bancomer, donde el banco se quedaría como inquilino en lo que se conoce como ‘sale & lease back’. La entidad española ha recibido ya ofertas en firme de fondos estadounidenses interesados en quedarse el activo, que ha sido valorado en 900 millones de euros. La operación está siendo supervisada por Javier Rodríguez Soler, director de Estrategia y M&A (fusiones y adquisiciones, por su terminología inglesa) de la institución.
Motor del banco

México es el principal país en la cuenta de resultados de BBVA. En los nueve primeros meses del ejercicio, aportó 1.851 de los 3.689 millones de beneficio atribuible ordinario —sin operaciones corporativas— que obtuvo la entidad. Es decir, el 50% de las ganancias de la institución, que cuenta con 1.800 oficinas y 10.800 cajeros en el país latinoamericano y tiene una cuota de mercado del 22%. El banco con sede en Bilbao obtiene en México el 29,8% de su margen bruto y el 36,2% de su margen neto, lo que pone de manifiesto la fuerte dependencia de esta región en los resultados del grupo.

Fuentes oficiales de BBVA, que en 2013 ya vendió la antigua sede por 125 millones a una socimi llamada Fibra UNO, han declinado hacer ningún comentario sobre esta información. La entidad vendió este verano su negocio en Chile por 1.848 millones al grupo Scotiabank y recientemente firmó el traspasó del 80% de su cartera de inmuebles adjudicados a Cerberus por unos 4.000 millones.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

To Top
Translate »